Al grano, para hacer la tinta he utilizado:
- 300 mililitros de agua de lluvia
- 30 gramos de agallas trituradas
- 20 gramos de sulfato ferroso
- 10 gramos de goma arábiga.
Receta:
Ponemos en remojo las agallas trituradas con el agua y lo dejamos unos días, yo he dejado una semana porque se me fueron complicando los días. Una vez macerado, se filtra la mezcla y se le añade el sulfato ferroso que al contacto con el liquido marrón, fruto de la maceración, se vuelve negro. Se le añade a la mezcla la goma arábiga para espesar y se deja reposar un tiempo, unos días, para poder dibujar o escribir (viene siendo lo mismo) con la tinta ferrogálica como la hacían los escribientes medievales. Al final le eché un chorrito de vinagre (apuré un frasco de vinagre de Módena que es más acorde con el color final de la tinta) para evitar que salgan hongos.

Pasados unos días mezclamos el liquido obtenido de la meceración de las agayas, con la goma arábiga y el sulfato ferroso. Dejamos unos días reposar.
En alguna ocasión sustituyo el agua de lluvia por vino y obtengo una tinta espesa con olor a bodega.




Hola.
ResponderEliminarTambién estoy interesado en elaborar tinta ferrogálica.
Veo que la receta aplicada es la de 10(30-3-2-1).
me gustaría saber si la goma arábiga empleada fue en polvo o grano o de la que ya venden elaborada en papelerías.
El sulfato de hierro, dónde lo compraste.
Gracias.
Hola, la goma arábiga que utilizo es en grano (o polvo si se machaca mucho) y el sulfato de hierro lo compré en la droguería "Manuel Riesgo" de Madrid http://manuelriesgo.com/
ResponderEliminarPerdón por la irrupción... He hecho esta tinta, con tantas variantes, que llevo acumulados más de 18 litros della. Aún una receta resultó con inusual brillo metálico, fulgores insólitos para no saber exactamente cuál de los componentes utilizados es el responsable del brillo. Prueben reemplazar el sulfato de hierro por el Azul de Berlín o de Prusia (es lo mismo, cuestión de nombres)no es incompatible con el agregado de aquél, acaso usen el ácido tánico para mejores resultados, agreguen salicílico para estabilizar todo y dejen reposar unos días. La nogalina confiere un espléndido tono ... nogal, claro. O sepia, muy intenso. Cuanto más tanino, más densa será la tinta. Pueden utilizar unas gotas de glicerina para que el plumín vuele sobre el papel, hace de lubricante. Quizás quieran añadir un poco de ácido fénico y también de nonil-fenol como biocidas. Estas son cosas más modernas, el espíritu es siempre el mismo. La tinta resultante, en todas las recetas que he preparado, es de un negro intensísimo, nunca visto en ninguna versión de tinta negra comercial, no es apta para estilográficas modernas; destroza y corroe los plumines, tarde o temprano. Me falta conseguir una buena pluma de ganso para que la experiencia sea total. Suerte.
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